Terapia on line

Psicoterapia adaptada a los nuevos tiempos

Desde que comenzó la pandemia, las personas hemos tenido que adaptarnos a nuevas formas de trabajar, concretamente a través del trabajo desde casa. El teletrabajo se ha extendido también al ámbito sanitario, y aunque muchos psicólogos ya conocíamos y utilizábamos esta modalidad de terapia, la mayoría de pacientes no solicitaban este servicio, por una mezcla de desconocimiento, desconfianza, o falta de privacidad, entre otros.

En este post, voy a contarte cómo es la forma de trabajar en la terapia on line, y cual es mi punto de vista al respecto.

Las sesiones on line duran el mismo tiempo que las presenciales, se realizan normalmente a través de videoconferencia, y se trabaja prácticamente de la misma manera, dedicando un tiempo a la evaluación, y siguiendo un plan de intervención ajustado a la demanda del paciente, a través del diálogo terapéutico, la psicoeducación, el establecimiento de pautas para el cambio, y utilizando técnicas concretas en caso necesario.

No te voy a engañar, al principio la modalidad a distancia no era mi forma de trabajar preferida. He trabajado a través de chat, he hecho muchas sesiones telefónicas, y últimamente en formato videoconferencia (a través de skipe, zoom, hangouts…). El contacto presencial tiene una riqueza que no tiene la terapia on line, porque me gusta vivir y conectarme a las sesiones utilizando todos los sentidos, en vivo y en directo. Y porque las sesiones presenciales permiten una privacidad, que a veces es difícil de conseguir para el paciente, cuando no hay posibilidad de estar a solas en casa. Cuando menos barreras haya en la comunicación entre paciente y terapeuta más fácil será hacer un trabajo de calidad. Además, hay ciertas técnicas que se realizan con mayor seguridad y efectividad en el contexto presencial.

No obstante, la terapia on line me sorprendió favorablemente desde el inicio, porque me di cuenta de que nos ayuda a llegar más lejos de lo que me pensaba. Porque es una opción que ayuda (y mucho) a las personas, incluso cuando no hemos podido vernos a través de la cámara. Al final, lo importante es las ganas (y la necesidad) de hacer terapia. Cuando le ponemos interés y pasión a las cosas, el resultado siempre es bueno. Es increíble que a través de las tecnologías podamos comunicarnos con calidad, y vincularnos como si tuviéramos a la otra persona delante. Y al final, la mayoría de técnicas pueden adaptarse al modelo on line. En eso estamos, los psicólogos. En tratar de innovar y adaptarnos a las circunstancias de nuestros pacientes, y del momento que estamos viviendo a nivel global.

Le doy gracias a la tecnología, porque gracias a ella, podemos seguir haciendo este trabajo tan maravilloso, aunque estemos en diferentes países, o confinados, enfermos, vivamos lejos, o queramos simplemente hacerle un favor al planeta y ahorrar en combustible por el desplazamiento.